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sábado, 14 de abril de 2018

Autismo

El autismo es un trastorno que aparece en los niños de diferentes edades y afecta al desarrollo de su personalidad. Las personas autistas suelen aislarse de su entorno social.

Los síntomas típicos del autismo afectan a tres ámbitos importantes de la vida, en los que los autistas tienen limitaciones de mayor o menor envergadura:

Un autista se aísla de su entorno; sus relaciones interpersonales son disfuncionales.
El desarrollo del lenguaje y la capacidad de comunicarse con otras personas están mermados.
Un autista tiende a repetir una determinada conducta (estereotipia); sus intereses y actividades están limitados en comparación con sus coetáneos.

El autismo se presenta de varias formas y se manifiesta de manera diversa, conforme al amplio espectro del trastorno:

El autismo infantil temprano (síndrome de Kanner), que aparece ya en los primeros meses de vida, es una de las formas más conocidas y a la que se hace referencia cuando se habla del autismo en sentido general. Muchas personas con autismo infantil temprano tienen limitadas sus capacidades mentales y pueden requerir cuidados durante toda su vida.
El síndrome de Asperger, que comienza durante la guardería o escuela primaria, es un trastorno autista más leve. El lenguaje y la inteligencia se desarrollan por lo común sin limitaciones especiales y en la edad adulta pueden llevar normalmente una vida autónoma.
El autismo atípico tiene, al igual que el síndrome de Asperger, repercusiones más leves.
El síndrome de Rett es un trastorno profundo del desarrollo en el que los afectados pueden requerir asistencia durante toda su vida, tal como en el caso del autismo infantil temprano.
A día de hoy no se han esclarecido por completo las causas del autismo. Se cree que los factores genéticos y los biológicos como, por ejemplo, enfermedades infecciosas, desempeñan un papel importante en su aparición.

El tratamiento del autismo tiene dos objetivos primordiales: fomentar las capacidades y puntos fuertes del paciente y promover su desarrollo. Para ello se utilizan fundamentalmente métodos de la terapia conductual, una forma de psicoterapia. A través de ellos el paciente autista aprende a establecer contacto con otras personas y a entablar relaciones.

El autismo es una patología que no tiene cura. Este trastorno acompaña a la persona afectada durante toda su vida. Sin embargo, los autistas no deben ser vistos como enfermos, sino como personas que perciben y viven el mundo de forma más o menos diferente. Muchos autistas pueden llevar una vida satisfactoria .


 
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